miércoles, 29 de octubre de 2008

'El Programa de Ana Rosa' y sus grandes reporteras

Mientras me disponía a comerme las tostadas del desayuno, he puesto, ya por costumbre, 'El Programa de Ana Rosa'. Después de hablar del conocido delincuente (o "expropiador de bancos", como al personaje le gusta definirse a sí mismo) El Solitario, se ha pasado a una conexión en directo con Miranda de Ebro (Burgos, muy cerquita de aquí), donde una mujer ha denunciado a su marido porque, presuntamente, le ha tenido secuestrada durante veintidós años.
La reportera, con cuyo nombre no me he quedado (tengo bastante poca retentiva para los nombres de los reporteros de este tipo de programas), ha dicho que no habían podido hablar con la mujer denunciante, pues se encontraba en una casa de acogida de Palencia.
¡Muy bien, reportera! Ya que estás, da la dirección del nuevo domicilio de la mujer.
Aproximadamente cinco minutos después, la gran Ana Rosa ha hablado: "No podemos dar datos de la mujer porque se encuentra protegida", ha aclarado. "Exactamente", ha respondido la reportera. ¡Ah! ¡Que ahora está protegida y no se sabe dónde está! ¡Fíjate tú que yo pensaba que estaba en Palencia!
Si yo fuera la reportera dicharachera esta, le pediría a los Reyes Magos un Código Deontólogico, ya que parece que en su facultad no se estilaba mucho.

jueves, 9 de octubre de 2008

25/08/08

Son las 3:24 de la mañana y en, exactamente, 65 minutos parto hacia Bilbao, donde tomaré un avión que me llevará a París y, de ahí, a Nueva York.
Nueva York... Siempre ha sido uno de mis sueños y, ahora que está tan cerca de cumplirse, experimento una sensación contradictoria: no me apetece ir. ¿Será esto uno de esos trucos de la psique, como cuando quieres a toda costa comprarte un bolso y, cuando por fin lo tienes, no sabes con qué ponértelo? ¿O es, simplemente, mi poca estima hacia los aviones?
No he dormido todavía y espero no hacerlo hasta que no esté sentada rumbo a la ciudad de los rascacielos, cuna de tantas películas, objeto de mis anhelos cada vez que veo un capítulo de
Sexo en Nueva York. ¿Podré aguantar bien el vuelo? ¿Me marearé? ¿Me perderán las maletas?
Y, una vez que esté allí, ¿qué? ¿Tengo tan idealizada a la ciudad que la primera impresión que me lleve va a ser de decepción? Estoy tan casnada, por las horas que llevo despierta y por los nervios que se agarran a mi estómago, que soy incapaz de escribir todas las preguntas que se agolpan en mi mente e intentan salir de ella.
Sólo quiero montarme y dormir, despertarme en el JFK y aprovechar estos quince días. Ya sólo queda una hora.

Foto en Central Park

Esto es lo que escribí la misma madrugada que partía hacia Nueva York y que encontré ayer recogiendo un poco la habitación. Mi intención era usar ese cuaderno para relatar todas mis experiencias allende los mares, pero, al final, estaba tan cansada cuando llegaba al hotel que lo único que me apetecía era dormir.
(Por cierto, no me mareé y sí que me perdieron las maletas).

¡Aprovecho para dar las gracias por las tres mil visitas!


miércoles, 1 de octubre de 2008

Righteous Fail

Hay veces en la vida que tienes que hacer o decir cosas que, aunque no te gusten, son, en cierto modo, obligatorias de acuerdo a tus propios principios. Pues bien, para mí, en tema cine, ese momento ha llegado.
Jamás pensé que una película de mis adorados (uno más que otro) De Niro y Pacino pudiera llegar a ser tan, tan... decepcionante, es la palabra. Y eso que solamente dura hora y media (a Dios gracias).Seamos serios: a pesar de ser, probablemente, las dos estrellas más grandes de su generación que quedan en estos momentos, el duelo interpretativo entre Will Smith y Martin Lawrence en 'Dos Policías Rebeldes' tenía más chicha que este. Es más: si a mi abuelo le colocara una sudadera gris, como a De Niro, daría perfectamente el pego en esa película. Además, si tenemos en cuenta que dos de los actores secundarios son 50 Cent (Curtis Jackson) y Donnie Wahlberg (el hermanísimo del pequeño Mark)... para qué queremos más.
Y, bueno, la trama (¿qué trama?)... es digna de telefilme de sobremesa de Antena 3 o Telecinco. Quiero creer (esto me duele a mí más que a ellos) que no tenían nada mejor que hacer cuando decidieron embarcarse en ese proyecto. Eso, o que el guionista (Russell Gewirtz) y el director (Jon Avnet) les han regalado sus almas a cambio de que aparezcan.
Por cierto, hablaba de Asesinato Justo (Righteous Kill).