viernes, 16 de enero de 2009

Me ahogo

Esa es la sensación que tengo al terminar de leer "Asfixia", de Chuck Palahniuk. El libro me ha gustado, sí, pero me ha dejado un sabor agridulce y el (dudoso o no) honor de ser el primer libro que me ha producido repulsión en algunos pasajes, risas en algunos otros y desubicación en ciertas partes.
El libro trata sobre la semi-adultez (o post-adolescencia) de Victor Mancini, un niño que ha crecido a caballo entre hogares adoptivos y andanzas con su madre, Ida, una delincuente de origen italiano disconforme con el mundo que intentaba cambiarlo e inculcar a su retoño diferentes maneras de rebelarse contra el sistema. Ahora, a los 24 años, Victor es adicto al sexo y tiene que sobrevivir con su trabajo de figurante en un parque medieval y sus asfixiamientos fingidos en restaurantes, que, según su experiencia, son una manera de ganar dinero, de sentir que, de algún modo, pertenece a la persona que le ha salvado y, por ello, está en la obligación de ayudarle durante el resto de su vida.
Es una novela sobre los más bajos instintos, las adicciones y la peor cara de los sentimientos humanos, la necesidad que tenemos de encajar en algo, de hacernos notar, de ser los héroes en algún aspecto vital.
Subjetivamente, Victor va relatando paso a paso toda su vida, desde su infancia con su madre hasta sus peripecias con su mejor amigo, Denny, un desecho humano y social que está perdido a sus 23 años.
A pesar del ateísmo declarado del protagonista y de su fán por hacer <<lo que NO haría Jesucristo>>, el relato resulta, en ocasiones, una metáfora de las penurias que, según la Biblia, sufrió Jesús durante su vida, lo que "tuvo que soportar para salvar a la Humanidad de sus pecados".
Mezclando sentimientos y pensamientos propios del adicto que es con descripciones demasiado escatológicas de diferentes sucesos que le acontecen, "Asfixia" resulta contradictoriamente absorbente, incluso en esas partes donde lo que uno imagina que está sucediendo podría provocarle náuseas si lo mantiene mucho tiempo más en la cabeza (ni siquiera la detallada descripción de la guerra de familias de "El Padrino" logró provocarme una reacción semejante). Pero, incluso ahí, es imposible dejar de leer.
Realmente, a esperas de leer "Club de Lucha" (adaptada al cine por David Fincher hace algunos años con el nombre de "El Club de la Lucha" y con Brad Pitt y Edward Norton como protagonistas) y sus demás novelas, no puedo decir que tenga una opinión totalmente formada sobre este autor, pero todavía no puedo quitarme el libro de la cabeza. No sé si sentiré la misma sensación de agobio cuando vea la película (estrenada el 21 de noviembre de 2008 y cuyo trailer presento a continuación), pero, ahora mismo, me estoy ahogando.

1 comentario:

Jandro dijo...

Por lo que cuentas, tiene buena pinta el libro... Me encanta disfrutar de un buen libro, y más cuando hablan tan bien de él, jeje.

Por cierto, tienes un enlace en mi nuevo blog, Underground 87...

Besazos!!