lunes, 25 de enero de 2010

Paranormal, yo (o no)

Once años han pasado ya desde el estreno de "The Blair Witch Project", un (falso) documental que revolucionó la escena y fue la mecha para todas las películas del estilo que vendrían detrás.
Al principio se vendió como un suceso real y los medios de comunicación se hicieron eco de esa terrorífica historia en la que tres amigos se internan en un bosque y acaban muriendo uno a uno, aunque menos mal (¡menos mal!) que se encontraron las cintas en las que tenían todo grabado. Al final, resultó ser todo una patraña (del latín *pastoranĕa) de marketing que dio un gran resultado y catapultó al film a la fama.
Lo malo es que ya nadie se tragaría que algo así haya ocurrido, por lo que, ahora, la técnica de moda es utilizar tráilers en los que se graba a la audiencia pasando mucho miedo y tapándose la cara y gritando y agarrándose al de al lado, como ya sucediera con la española REC y, más recientemente, con Paranormal Activity.
Bueno, ¿y qué decir de la película, aparte de que es una castaña? Es que tampoco hay mucho más. Chica y chico viven juntos, a chica (Katie) le pasan cosas raras por las noches, chico (Micah... ¿Micah?) decide comprar una cámara para documentar lo que pasa (por si acaso), pasan los minutos y ahí no ocurre nada (¡me abuuuuuuuuuuuuuurro!).
La primera parte de la película es, ¿cómo decirlo en una palabra?, aburrida, pesada, soporífera... Y ya van tres. Me causé más tensión a mí misma esperando asustarme que lo que me asustó la propia película; la única vez que pasé miedo fue cuando se me cayó el mando a distancia al suelo y dejó de funcionar durante un rato (hasta que le di otro golpe y se solucionó).


Me gustaría decir que, luego, remonta y logra engancharte en una espiral terrorífica al borde del amago de infarto, pero es que no me gusta mentir. Y diréis que "bueno, la trama es buena"; "los diálogos la salvan"; "qué interpretaciones tan geniales". No, no hay trama; no, los diálogos son de besugos; no, mi gato actúa mejor. Eso sí, hay dos finales alternativos, que se podrán ver en los extras del DVD.
El caso es que ha recaudado más de 120 millones de dólares en todo el mundo (Oren Peli, el director, la rodó en una semana con sólo 15.000) y se dice que el propio Spielberg se murió de miedo cuando la vio en su casa. Bueno, también se ve en la peli que esa cosa sólo ataca a Katie cuando duerme y la tía sigue durmiendo a pierna suelta hasta que le despierta, así que allá cada cual.
Por cierto, habrá segunda parte en octubre de este año y la dirigirá Kevin Greutert (Saw VI). Y yo me pregunto... segunda parte, ¿de qué?